Como diseñadores, la creación y la libertad son pilares esenciales en nuestro trabajo, pero ¿Hasta qué punto influye la necesidad de subsistencia en el mismo? ¿Cuánto hay de nosotros, de nuestra creatividad en algo que tenemos que hacer como nos pagan para que hagamos?¿En donde queda nuestra libertad para crear, nuestro deseo de crear y nuestra originalidad?¿Hasta que punto diseñamos lo que queremos diseñar?¿Es posible que todos nuestros proyectos satisfagan nuestras necesidades creativas? Y si nos llegan a satisfacer, ¿Nos satisface el crear algo que queríamos o nos satisface que a otro le guste lo que hacemos?¿Es una posibilidad real en este momento de mi vida como diseñadora, donde estoy condicionada por deseos de estabilidad económica y profesional, diseñar solo lo que a mi me satisfaga mi hambre de creatividad?
Y a la hora de trabajar en grupo, ¿Qué rol asumo yo en ese proyecto? ¿Cómo fluye un proceso de diseño donde hay mas de un diseñador, que como todos, busca crear y satisfacer su propia necesidad?
Mi reflexión gira en torno a lo que aceptamos que es de una cierta forma y no cuestionamos, como los idiolectos, formas de pensamiento tacitas en un colectivo de gente. Las formas, el camino, el trayecto que tiene un estudiante de cine como lo es mi caso, para llegar a donde quiere llegar. En el cine esta muy palpable el hacerse de abajo. Es muy difícil que te llamen para una producción si no laburaste en otros proyectos ad honorem o si no tenes experiencia previa en el rubro, a nadie le importa tu titulo. Esto es algo que a mi me angustia bastante cada vez que lo pienso porque digo, ¿Y entonces todo lo que aprendí no sirve de nada? ¿Entonces no hay posibilidad de elegir que trabajos quiero hacer y cuales no?¿Me la tengo que bancar para llegar a donde quiero estar profesionalmente, para poder elegir que laburos quiero hacer o no en un futuro?¿De verdad tengo que aceptar trabajos audiovisuales en cosas que capaz ni me interesan tanto? Antes de esta clase hubiera respondido, "Y bueno es así, vos elegiste esto, vos elegiste estudiar cine, en un país donde es una industria inestable", pero hoy pienso que no. Pienso que podemos hacer nuestra experiencia, construir ese camino, con amigos/colegas, en proyectos colectivos, hechos con sudor y lagrimas pero que salen del hacer lo que a uno le gusta, del experimentar lo que uno quería experimentar, del volcar y cubrir esa necesidad creativa, generando esa experiencia laboral que tan solicitada es, sin sufrir por elegir lo que no queremos elegir. Hoy creo que se pueden generar portfolios desde ese lugar y no desde el aceptar trabajos que no nos gustan ni nos generan nada, creo que es mucho mas provechoso trabajar desde el lugar donde no hay limite para la creación ya que podemos encontrar significados en eso que hacemos, porque lo hacemos desde una intervención en lo que nos interesa, en cambio si lo hacemos desde el desgano, desde la redención a lo inevitable, terminamos quedándonos en la superficie, y nos olvidamos de la verdadera tarea de diseñador : generar sentido.
Los diseñadores, tenemos una voluntad, una voz, un deseo pero lamentablemente está condicionado por las estructuras de poder y comunicación que nos rodean. Aceptamos muy fácilmente lo que nos es dado, no lo cuestionamos. Siento que igual esto excede a nuestro campo de trabajo, creo que a todos los jovenes estudiantes nos sucede, nos formamos en un molde que nos prepara para algo y la cadena sigue en su curso conocido, trazado. Son pocos los que salen de el, para hacer su propio desmonte, por lo que considero crucial esta intervención, esta alerta. Aunque uno no lo crea tenemos la libertad de elegir hacia donde queremos explorar, y tenemos que hacer uso positivo de eso.
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