ROMERO ALVAREZ, Julieta - Clase 7

 "Problemas Detonantes". ¿Qué es un problema detonante? A mi me sale decir, un problema que expone la gravedad de algo y erupciona la ansiedad y preocupación de la persona que lo padece. Un problema detonante para una persona puede ser algo que para otra es insignificante. Eso va a variar, según la manera de pensar, de ver el mundo y de las vivencias pasadas de la persona, ya que todos no pasamos por las mismas dificultades o necesidades.

Lo importante de un problema detonante es que viene acompañado de la necesidad de un cambio de paradigma. Hay algo en las bases que no funciona más y debe cambiar, por las buenas o por las malas. Un cambio rotundo, movilizante, personal, auténtico, necesario para cambiar la perspectiva de las cosas. Surge de nosotros, de nuestro propio análisis de la situación, de nuestra propia percepción subjetiva de lo que sucede.

Un problema detonante es la excusa perfecta para que el hemisferio creativo se ponga en marcha. Es la motivación necesaria para que los diseñadores pensemos soluciones, para que mejoremos una situación, mediante la problematización de la misma. Es a través de su exposición que logramos re ubicarla, re pensarla para generar una solución creativa. Y esto por supuesto no solo aplica al ámbito profesional del diseño, sino a la vida en general. 

Me pareció interesante el pensar en los problemas desde un lugar positivo. Sin ellos, no podríamos progresar. Pero socialmente estamos acostumbrados a verlos como un desafío, un obstáculo, una piedra en el zapato. Porque si, es incomodo tener que pensar algo distinto, algo que aún no existe para dar una solución a algo que sí.

Como diseñadores, tenemos la capacidad de resolver los problemas de una manera creativa, empática, porque podemos adaptarnos a las realidades de los demás. Esto me lleva a pensar en lo fácil que es caer en querer solucionarle la vida a otro, olvidando y dejando de lado los propios problemas detonantes de uno mismo. Porque es mucho más sencillo así, el trabajo interno siempre cuesta más, porque como decía antes, es incomodo, se siente como un obstáculo, y muchas veces es más fácil fingir demencia y seguir adelante, ignorando esa crisis interna, hasta que claro un día explota por los aires, y no nos queda otra que repensar todo de nuevo.

Particularmente en mi caso, yo creo que mi problema detonante va muy de la mano del que elegimos como grupo, que es el de qué pasa una vez que uno se recibe. No sé si me preocupa de por sí recibirme, sino más bien, que la excusa de no ser profesional, de ser estudiante de alguna forma siento que me justifica el no estar trabajando aun de lo que sueño o ejerciendo de lo que quiero ejercer. Aparece el monstruo de la inseguridad, del miedo a no poder, no ser capaz, no ser reconocida buena en mi trabajo y que nadie quiera trabajar conmigo...El miedo de entrar en una industria que está pasando un momento complejo, donde el INCAA está parado, donde mis amigos más experimentados no consiguen trabajo. Se siente como estar al borde de caer en una pileta con tiburones. Me preocupa todo esto por lo que me cuento que va a pasar y no por lo que en realidad pasa? Es realmente asi o es lo que aprendi que era por el modelo de trabajo, el camino a recorrer heredado?

Por supuesto que es también un momento lindo, entender que ahora depende de mí. Que ahora soy yo la que tiene el timón del barco. Ya ni mis padres, ni mis profesores, ni nadie, solo yo. Y mi desafío es superar ese miedo, esa falta de confianza en mí misma, en mis capacidades y en la vida. Mandarse, hacer terapia, caer y levantar, y buscar en caso de que sea necesario, una nueva solución.

-Julieta Romero Álvarez. 

Comentarios

  1. SN: Relaciona los conceptos con sus vivencias personales, construye un discurso original llevándolo a la reflexión sobre sus propios conflictos. Esto hace que resignifique los conceptos según su propia interpretación y forma de percibir los problemas. Se elabora preguntas, las resignifica con su contexto actual.

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