GREGORUTTI, Agustina - Clase 4

 Durante la última clase trabajamos en torno al concepto de referentes en nuestro trayecto educativo y profesional. La tarea consistió en elaborar una lista de diez referentes que a lo largo de nuestra formación nos hayan estimulado o marcado. Dichos referentes podían ser profesores, compañeros o diseñadores reconocidos. La idea era compartir nuestros referentes con los demás integrantes del grupo para luego catalogarlos y reflexionar sobre cómo nos afectan en nuestra evolución como diseñadores. 

La clase inició con un intercambio de ideas en torno a qué aspectos nos llevan a admirar a alguien. Las palabras claves de la actividad fueron "admiración", "estimulo", "modelo", "identificación" e "idealización". Desde mi perspectiva, estas palabras permiten enmarcar la influencia que otros tienen sobre nosotros. La admiración, por ejemplo, implica el reconocimiento de habilidades o características que valoramos. Por otro lado, la inspiración va más allá de la admiración, dado que involucra cómo esas habilidades o características nos impulsan o guían en nuestro propio trabajo. 

Uno de los temas más interesantes que surgió fue la identificación con los modelos a seguir. Algunos compañeros mencionaron que les resultaba dificil admirar a personas de edades cercanas a las nuestras. Este debate fue muy revelador, ya que muchos encontramos que es más sencillo idealizar a figuras distantes en cuanto a edad o trayectoria profesional. Sin embargo, otros expresaron que era importante ver a personas jóvenes como referentes, ya que representan metas alcanzables y caminos más cercanos a los nuestros. Este contraste permitió abrir la conversación a reflexionar sobre los diferentes niveles de idealización y cómo influyen en la construcción de nuestra propia identidad profesional. 

Otro aspecto clave que se discutió fue la falta de referentes claros en el campo del diseño gráfico, particularmente en lo que refiere a individuos. Muchos de nosotros confesamos que no solemos buscar inspiración en figuras determinadas, sino que nos guiamos más por trabajos, estilos o corrientes específicas. Esto nos llevó a hablar sobre la dificultad de encontrar modelos a seguir concretos, especialmente en un área tan diversa y en constante desarrollo como el diseño gráfico. En lugar de admirar a una persona, algunos mencionaron que se inspiran en proyectos, movimientos o incluso en campos relacionados como el arte, la arquitectura o la tecnología.

Finalmente, realizamos una lámina grupal en la que categorizamos los referentes de todos los compañeros. Fue interesante ver cómo la mayoría tenía un equilibrio entre referentes personales, como profesores o compañeros, y figuras más reconocidas de cada disciplina. Además, pudimos notar cómo diferentes personas valoran distintos aspectos de sus referentes: algunos los admiraban por su creatividad, otros por su mirada social y otros por su capacidad para innovar.

Esta clase me dejó reflexionando sobre la importancia de tener referentes, pero también sobre cómo estos cambian con el tiempo y las experiencias. Es posible que lo que hoy admiramos en otros no sea lo mismo que admiremos en el futuro, y esa evolución forma parte del crecimiento como diseñadores. Lo esencial es estar abiertos a encontrar inspiración en diferentes lugares y no limitarse a modelos predefinidos.

Comentarios

  1. Me parece interesante cómo te apropias de las reflexiones y las conectas con ejemplos propios. Esto enriquece tu análisis y lo hace más cercano. Para profundizar podrías generar nuevas preguntas para profundizar tu análisis (N+)

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